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Cómo saber si tu pareja es infiel

Perfil de la pareja infiel, manera en la que actúa y cómo detectarlo.

A menos que descubra a su pareja infraganti no lo sabrá hasta que tenga la fotografía delante. Y una cosa es segura, incluso ante imágenes tomadas con cámaras espía, el infiel siempre negará la existencia del engaño.

Sin embargo, los indicios marcarán el momento de acudir a un detective: Siempre se producen las mismas circunstancias y los infieles tendrán los mismos comportamientos. Y aunque la prudencia debe guiarnos, si presencia estos indicios, podemos empezar a tener cierto grado de seguridad de que la infidelidad se está produciendo.

Por ejemplo, una persona que ha sido infiel en juventud es muy posible que repita el comportamiento años más tarde. No son pocos los casos en los detectives confirman que el infiel y el engañado se conocieron mediante una infidelidad previa. Por otra parte, si su pareja nunca ha sido infiel recomendaremos valorar otros motivos de su actual comportamiento. Puede tratarse de un problema laboral, médico o familiar y estas circunstancias hacen que su pareja se comporte de manera distante y poco afectiva.

Los infieles son por definición narcisistas, egocéntricos y manipuladores. Siendo categóricos podemos afirmar que ante la sospecha de una infidelidad, el culpable amenazará con la ruptura de la relación motivada por la sospecha de su pareja. En cuando se vea acorralado, tardará poco en pronunciar frases como “nos vamos a separar por tus continuas sospechas de que soy infiel”. Si ya es terrible engañar a tu pareja, más terrible resulta hacerle responsable de la futura y previsible separación conyugal.

Un infiel vigilará detalles como llamadas o mensajes que reciba en su teléfono, hasta el punto que la pantalla del móvil estará siempre boca abajo y el acceso al dispositivo, bloqueado, para qué nadie más que él tenga acceso. No son pocos los casos en los que el infiel se lleva el teléfono al baño.

 

Existen otros detalles que nos pueden indicar que algo está sucediendo, por ejemplo el ducharse nada más llegar a casa, cambiar de look, comprar ropa nueva o adoptar un estilo de vida más sana (cuándo nunca ha sido especialmente deportista).

Recuerde que su coche es su vía de huida. Las escapadas innecesarias por motivos laborales o bajo la excusa que tener que ir a comprar algo deben hacer saltar las alarmas de qué está sucediendo algo.

Siempre hablamos de la zona de confort del infiel. Esto es un lugar donde no se le conoce, donde no se encontrará con un vecino o con un familiar, donde puede relajarse y expresar físicamente lo que siente por esa tercera persona. Esa zona de confort, normalmente es un lugar a no menos de 20 km de su lugar de trabajo o residencia. También puede tratarse de la vivienda de la otra persona o un hotel, pero siempre debe tener la oportunidad de ocultar su presencia o su vehículo. Esto hace inviable o dificulta la posibilidad que le infidelidad se produzca en un lugar habitual de la familia.


Resulta obvio que el mayor número de infidelidades se produzcan en el ámbito de la empresa, con personas con las que convive unas 8 horas al día.

Es cierto que no podemos ser taxativos en todas estas situaciones. Cada persona es un mundo y las circunstancias son incalculables pero teniendo en cuenta que el trabajo de nuestros detectives es descubrir si se produce o no una infidelidad, hablamos en términos estadísticos.

La edad es una circunstancia menos relevante que el carácter del infiel. Es cierto que nos hemos encontrado con numerosos casos de personas que se enfrentan a la madurez perpetrando un engaño. Y sin embargo no es menos cierto que estas personas, en su juventud, ya habían sido infieles y trás algunos años de estabilidad y de vida en pareja, cuando se encuentran que ya no son jóvenes, deciden engañar como método para rememorar su época de juventud.

En el ámbito sexual, el infiel mostrará una falta de apetito y de necesidad de contacto con la pareja. solo en casos de cierta sociopatía este fundamento no sería aplicable. Y es que en el fondo, el infiel se siente culpable y existe el remordimiento, pero se enfrenta ante una pulsión sentimental o sexual. Todo esto hace que la infiel opte por no mantener relaciones con su pareja actual.

El detalle de la pulsión sexual es importante el investigación de un detective porque esta necesidad que siente el infiel de estar en contacto con su amante provoca que los engaños sean continuos y constantes en un corto periodo del tiempo. Es decir sí trás 10 días de seguimiento, por parte de un detective, no se encuentran pruebas de que exista una infidelidad, deberíamos empezar a pensar que la infidelidad no existe.

Un último detalle es que, si se está produciendo una infidelidad, hay un alto porcentaje de posibilidades de que la persona engañada ya conozca la tercera persona (siempre y cuando no se trate de un caso prostitución).

Para finalizar, añadir que nuestro ordenamiento jurídico no valora quién es el culpable de la infidelidad, ahora bien, documentar una infidelidad podría ayudar a determinar la cuantía de una pensión.

Por todo ello, si ve reflejada su situación en las circunstancias descritas, le recomendamos que acuda a un despacho de detectives porque probablemente está en juego su patrimonio y su salud mental.

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